A
partir del 1 de enero del 2008 el actual Impuesto de Matriculación que
se abona al adquirir un vehículo nuevo en función de su cilindrada, será
sustituido por otro referido a la cantidad de dióxido de carbono que el
vehículo emite a la atmósfera.
Actualmente,
los compradores abonaban un impuesto del 7% ó 12% del importe del vehículo. En
el próximo año se distinguirán cuatro tasas distintas en función de la
capacidad contaminante del mismo.
Los
automóviles que emitan menos de 120 g. de CO2 por Km. quedarán exentos
de abonar el impuesto. Los que emitan entre 120 y 160 g. estarán grabados con
un impuesto del 4,75% y los que se sitúen entre los 160 y 190 g., un 9,75%.
El
impuesto más elevado se reserva para aquellos vehículos con una emisión de dióxido
de carbono superior a los 200 g. por Km. Esto estarán obligados a abonar una
tasa del 14,75%.
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